Calidad Sobre Cantidad

Este vendría a ser un concejo de minimalismo práctico:

Elige la calidad sobre la cantidad.

Desde un abrigo para el invierno, pasando por las zapatillas para correr, el traje y la corbata, la computadora y el mobiliario deben ser elegidos en base a la calidad inherente que hay en el producto.

Como ejemplo digamos que si tu ropa es de muy buena calidad y muy combinable no tendrás la necesidad de comprar más ropa en un buen tiempo. Si en el momento de comprarte una laptop, eliges una que de alta gama, te ayudara a que te dure por lo menos cinco o seis años dándole un uso relativamente alto y se va a mantener aún (para la mayoría de los casos) satisfaciendo tus necesidades.

Cada vez que compres algo decídete por las cosas que mejores Feedbacks tienen de lo compradores. Ya sea un reloj (que te puede durar toda la vida) o en el de un par de Jeans (que también te pueden durar toda la vida).

Una premisa que uso siempre antes de comprar es:

Lo barato sale caro

No es cierta para el cien por cien de los casos, pero la mayoría de las veces la calidad va acorde con el precio de venta.

Por ejemplo:

Trato de comprar muy poca ropa, pero cuando lo hago, consumo los productos  de firmas que me han demostrado su durabilidad y el acabado de sus materiales. Gran parte de mi ropa es de la firma North Face. Pongo el nombre aquí, no por hacer publicidad, sino para recomendarle la marca a alguno de vosotros que aún no la conoce. Tengo sus camisas y pantalones por más de seis o siete años y el desgaste que sufren las prendas es mínimo comparado con el nivel de uso que les doy.

Muchos dan como ejemplo Apple como empresa tecnológica de alta gama. Sus productos son más caros en un 20 o 30 por ciento del precio de mercado, pero su fiabilidad y su durabilidad son extremadamente superiores al del resto de sus competidores. En mi experiencia y después de haber tenido un iphone 4 por más de tres años puedo dar fe de ello. Nunca he tenido una Mac. Supongo que con mi próxima laptop voy a hacer la prueba.

 

Y así. Antes de consumir hago un estudio de campo.  Y una vasta navegación por Internet buscando los mejores o peores Feedbacks y buscando las mejores relaciones clalidad-precio del o de lo productos que estoy buscando y de todos, elijo el mejor.

Si es que no puedo pagar el mejor de todos, pues compro el segundo en la lista y si no puedo hacerlo, el tercero.

Siempre  espero que los productos que compro, tengan una vida útil de por lo menos 5 años (a excepción de los calzoncillos..:) )

Resumiendo: Compra inteligente. Compra poca ropa de excelente calidad y deshazte de las cantidades ingente de ropa que hay en tu armario. Compra productos de la mejor calidad posible o de la mejor calidad que te permita el bolsillo: Vale la pena que inviertas un poco más de monedas por algo de mejor calidad en este instante y    a la larga vas a ahorrar bastante dinero. 

Así que Calidad sobre Cantidad.

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Ser minimalista

Hay mucha gente que le tiene miedo a la palabra “minimalista” o “minimalismo”. La relacionan directamente con el hecho de vivir de manera espartana o sufrir el día a día con las incomodidades de no tener prácticamente nada. El minimalismo, como el hecho de ser republicano o demócrata no es más que una ideología general. Esta basada en la premisa de Menos es Mejor. Y como en las ideologías políticas, uno puede irse desde el pasible centro hasta los extremos más fanáticos.

Tengo menos cosas que antes. Es cierto y me hace bien. Pero eso no significa que no tenga “nada” o que viva con una camiseta y un pantalón. Tengo menos cosas que antes porque antes tenía demasiadas cosas. Tenía dos refrigeradores en una departamento donde vivían dos personas. Tenía un closet lleno de ropa que no usaba. Tenía compact discs que nunca escuchaba y tenía vajilla en la cual jamás comía. Tenía todo eso y solo lo tenía porque sí.

Decidí tener menos, que no es lo mismo que vivir sin nada. Tengo exactamente lo que necesito para una vida cómoda (y aquí viene el truco de las ideologías: cada quien las debe adecuar a si mismo y a su manera de ver la vida). Yo no soy una persona extremista aunque lo he sido cuando era un poco más joven y quizás más inmaduro. Cuando empecé a leer sobre minimalismo y sobre el hecho de no llenarte de cosas inútiles pues se me abrió una puerta de escape de todo ese EXTRA que rondaba por mi vida. Al hacerlo me quedó más tiempo para hacer lo que a mi me gusta y me sentí muy bien así. Pero es obvio que ningún extremismo es bueno. Vivir con un vaso en la casa no te hace minimalista, te hace extremista y hasta raro. Vivir con 8 vasos para dos personas va bien. Y así hay millones de ejemplo que te podría dar sobre lo que es ser minimalista sin ser un loco extremista que vive en un piso vacío en el que lo único que hay es un colchón y el eco.

El hecho de conservar las ideologías a fuego medio es algo que se aprende con la madurez y con la práctica. Los extremos no son buenos para ningún tipo de pensamiento. Ni para la persona que basa toda su vida  en el consumo adictivo de bienes y que se endeuda hasta irse a la quiebra, hasta el individuo que decide vivir como ermitaño en medio del campo sin nada y, obviamente, sin nadie. El secreto es mantenerte inclinado al lado que más te guste pero sin exagerar, dando solo los pasos que te hagan sentir bien y no los que esta o aquella ideología te empujen a hacer.

Eso es para mi ser minimalista. Quedarte con lo que realmente quieres e importa (eso es relativo para cada uno) y eliminar el resto.

Que tengas un buen fin de semana.

 

Revisión de lo últimos seis meses de minimalismo

En esta nueva vida que es tener las cosas que realmente necesito y prescindir del resto, he aprendido a que con el tiempo que “ahorro” teniendo menos cosas, se pueden hacer muchísimas actividades  que antes no podía por la falta de tiempo. Por la falta de energías. Por las pocas ganas que me quedaban después de trabajar seis días a la semana con algunos días de doce horas al día.

Eso es lo que quiero compartir con ustedes. El concepto es simple.

Ten menos cosas y el tiempo libre en tu vida va aumentar de una manera inversamente proporcional.

Les quiero contar sobre las cosas y proyectos que he empezado a desarrollar en estos últimos seis meses y que antes no podía llevar a cabo por falta de tiempo.

  • Ejercicio diario: De media hora a cuarenta minutos entrenando Crossfit o corriendo. Este último año he llegado al mejor estado físico de mi vida.
  • Escritura diaria: Ahora escribo todos los días sin excusas.
  • Leer en otros idiomas: Me he propuesto leer más fluido en otros idiomas. He mejorado mucho leyendo en ingles (estoy terminando ya dos libros en ese idioma) y he mejorado muchísimo más leyendo en hebreo.
  • He abierto un nuevo blog: He decidido abrir un nuevo blog. En él intento compartir contenido cultural variado. Algo así como un magazine. Publico entre dos a tres posts diarios, todos los días. El blog se llama Interselecciones. Si quieres darle un vistazo, eres más que bienvenido.
  • Mejorar mi nivel de ingles hablado: Quiero llegar a tener un nivel bastante alto en ingles y para eso lo estoy practicando todos los días, leyendo y hablando todo lo que pueda.
  • Aprender Italiano: Estoy empezando a aprender la gramática del Italiano. Pensé que por saber español, aprender otro idioma Romance no sería tan difícil, pero lo es. La gramática en Italiano no es tan fluida como pensé.
  • Aprender a ser más productivo: Con la mejor administración de mi tiempo, me he dado más tiempo para aprender a darme cada vez más tiempo. Sé que suena confuso, pero si le siguen la línea, tiene bastante lógica. En resumen: Cada vez aprendo a manejar mi tiempo mejor.

Y lo mejor de todo: Estoy mucho menos estresado.

Tener menos cosas, es gastar menos, gastar menos es que puedes decidir trabajar menos, trabajar menos te deja más tiempo para hacer lo que te dé la gana. La decisiones de hacer o de no hacer con tu tiempo lo que te dé la gana, las tomas solo tú.