El no tener nada y salir ganando o cómo el hombre busca sentido

Foto que tomé en el campo de concentración de Dachau en Alemania. En estos camarotes se podían amontonar con facilidad ciento cincuenta personas. Cincuenta por piso. Es desgarrador ver el lugar en el que tanta gente sufrió tanto.
Foto que tomé en el campo de concentración de Dachau en Alemania. En estos camarotes se podían amontonar con facilidad ciento cincuenta personas. Cincuenta por piso. Es desgarrador ver el lugar en el que tanta gente sufrió tanto.

Viktor Frankl fue un psiquiatra austriaco padre de la tercera escuela de psiquiatría y autor de uno de los más impresionantes y profundos libros escritos hasta la fecha:

El hombre en busca de sentido.

Es difícil leer la obra y no conmoverse frente a su relato conciso y crudo.  Simple y llano. Juicioso y valiente.

Frankl estuvo retenido por más de tres años en campos de concentración durante la segunda guerra mundial. Estuvo en Dachau y en Auswitch.  Sobrevivió, donde muchos otros millones cayeron gracias a su infinita capacidad de ser positivo y de enfrentarse a la realidad desde el punto de vista de ver “el medio vaso lleno…”.

Las historias del holocausto suelen ser desgarradoras. Suelen superar en muchos aspectos a la ciencia ficción. Cuando nos imaginamos sobre el nivel  de crueldad a la cual puede llegar el hombre, solemos recordar el Holocausto. Los crematorios. Las filas infinitas de gente entrando en las cámaras de gas. La despersonalización del ser humano en toda su magnitud.

Pero Frankl nos cuenta está historia desde el punto de vista de un prisionero que ya lo ha perdido todo. Que no tiene absolutamente nada. Pero que aún, dentro de esa infinita nada, en la que la vida no es más que el latir de los corazones débiles por la inanición. Siente que aún le queda algo. Una sola cosa. La capacidad de poder tomar la decisión de hacer o de no hacer lo correcto. Esa última cosa restante es la única que le recuerda su humanidad pasada y la que da un significado a su existencia. Su vida no es más que un sufrimiento eterno en el que el todo y la nada se confunden en medio de la apatía frente al horror y a la deshumanización de los individuos.

Quien tiene algo por qué vivir es capaz de soportar cualquier cómo…

Viktor Frankl escribe lo que ha muchos de nosotros nos cuesta leer. El horror al cual el ser humano es capaz de someter a otro. Pero nos dice también cómo ese ser humano que ya lo ha perdido todo, puede encontrar dentro de sí mismo la capacidad inherente de sobreponerse a cualquier cosa. Hasta a la nada y a los horrores nos podemos acostumbrar y hasta a ellos y cosas impensables podemos hacerles frente.

Leyendo un libro así. Un manifiesto de lo que es ser un ser humano en el más amplio de los contextos, no nos queda más que de reevaluar no solo nuestros problemas, sino más bien, los ojos con los cuales los vemos y cómo reaccionamos a ellos.

Una lectura obligada para cualquiera de nosotros que ha veces nos sentimos abrumados por que la cuenta del banco se nos ha puesto en rojo o porque estamos algo regordetes o porque nos es difícil poner un negocio pasivo.

Encontré el link del libro en internet, aquí te lo dejo si es que lo quieres leer:

https://markeythink.files.wordpress.com/2011/04/el_hombre_en_busca_de_sentido_viktor_frankl.pdf

Te lo recomiendo encarecidamente.

Fuera de eso. Estoy tratando de volver a mis hábitos de lectura antiguos. Eso quiere decir que me he comprometido a leer un libro cada diez días. Eso hace 36 o 37 libros por año. Lo cual no es mucho, pero es mejor que la tasa de lectura que he tenido en los últimos dos años.

Gracias a que me la estoy pasando buscado libros, suelo encontrar joyas como está que me han recomendado infinidad de veces, pero que por alguna razón u otra, no las he leído.

Espero que tengas un excelente fin de semana.

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Un poco de ideas nuevas

Hace un buen tiempo que no escribo. No lo he hecho porque no he encontrado algo realmente inspirador que decir. Voy a serte sincero: No todo lo que escribo lo hago para inspirar. Suelo a veces “escribir para cumplir”. Cumpliendo una especie de auto-disciplina impuesta de publicar por lo menos una vez por semana.

Pues a veces me pasa que no tengo que decir y a veces no quiero escribir para salir del paso. No quiero escribir por escribir. No quiero que leas algo recalentado de algún otro lado de la Internet. Intento, de sobre manera, que lo que escribo en su mayoría sea original y este basado en lo que pasa y sucede en mi vida y en mi experiencia.

Este es un blog de minimalismo. En el cual hablo de ideas de minimalismo que se han repetido infinidad de veces en blogs mucho mejores que el mío. Si quieren leer de minimalismo como dios manda, ahí está el blog de homominimus. Gran parte de mi despertar minimalista se lo debo a él y a haberme leído su blog completo hace unos años atrás.

Mi blog por otra parte. Es un tanto más personal. Es un tanto menos enfocado. Suelo ser un poco egocentrísta y no me basta con compartir las ideas minimalistas que tan bien (o tan mal) han funcionado para mí y para mi familia. A veces suelo compartir (y me gusta) una que otra historia personal o una que otra anécdota que puede a ser que a nadie le importe, pero que para mí tienen las más profundas enseñanzas vitales que me hicieron ver la vida con la pseudo intelectualidad extraña con la que la veo. Y esas ideas me gusta transmitirlas. Podríamos llamarlas enseñanzas del señor Miyagi.

Aunque sé que no soy un maestro de Karate y tú no eres Daniel Sam. Soy un tipo cualquiera, con los mismos problemas y vicisitudes que la mayoría de seres humanos de este planeta. Quiero ser feliz. Quiero que me quieran. Quiero tener techo y comida y Quiero salud.

Supongo que todo eso lo quieres tú también. Puede ser que quieras una casa en la Riviera Francesa o un Lamborghini en la puerta de tu casa. Y eso está bien quizás para ti. Yo en cambio puedo estar bien sin ellos.

El darme cuenta que puedo estar bien sin ellos. Y el hecho de haber perdido el deseo por ese tipo de cosas hizo que me diera cuenta de que la vida no tiene que ser como todo el mundo te dice que debe ser. Me di cuenta de que hay formas alternativas (y mejores) de vivir. Y es así como me puse a buscar y a leer cantidades ingentes de ideas de personas que ya caminaron el camino que yo empecé a caminar hace unos años atrás. Leí, me inspiré, escribí mucho de ello. Lo compartí todo contigo que me estás leyendo y ahora estoy en este punto. En el que siento que las cosas que tenía que decir con respecto al minimalismo se han agotado un poco (siento que lo doy vueltas a las mismas ideas casi siempre) y no tengo esa capacidad inigualable de homominimus de sacar un nuevo as de abajo de la manga cada tanto y hacer que mantengamos el interés.

No pienses que estoy cerrando el blog. No lo estoy haciendo. Tampoco no es que vaya a dejar de hablar de minimalismo. Quiero seguir haciéndolo y promoviéndolo. Sé que es la mejor manera de vivir. Si es que nos basamos en algo tan importante como la sostenibilidad ecológica del planeta y si es que nos basamos en tu billetera también. A lo que me refiero es que no sé si es que voy a dedicar el cien por cien de posts a entradas de minimalismo. Quisiera hablar un poco de mis planes de viaje futuro. Quisiera poner una que otra foto y quisiera también recomendarte e inspirarte a hacer cosas para que no te quedes sentado frente a la computadora leyendo posts como este.

Inspirándote a ti, me inspiro a mi mismo. Inspirándote a que salgas de la casa y que vayas a abrir tu bolsa de dormir debajo de las estrellas me empujo a mi mismo a hacerlo. Me gustaría compartir eso también. El minimalismo es una de las ideas que más han influenciado en mi vida y por ende voy a seguir hablando de ello con asiduidad pero hay otras ideas que puedo compartir también.

Me siento muy bien escribiendo después de tanto tiempo. Créeme que tenía varios posts atascados en los “borradores” del blog y que no he publicado porque no los sentía sinceros. Los sentía copias de Leo Babauta o de alguna tontera que había leído por ahí en Buzzfed. Si quieres tener contacto con la esencia del minimalismo y lees ingles te recomiendo encarecidamente a Leo y a su blog zenhabits. La biblia de todo buen minimalista.

Por mi parte, aqui voy a seguir, escribiendo sobre cosas que me importan. Temas que crea que te pueden servir de algo. Quiero intentar inspirarte a que hagas algo diferente cada día. Me refiero a algo físico que no tenga que ver con estar sentado frente a la computadora. Me gustaría promover un poco más eso pero voy a seguir intentado y promocionando ideas que te ayuden a vivir con menos y por ende a vivir un poco más.

Gracias por leer.